Wednesday, May 21, 2008

Un día en Bogotá


Nunca me imaginé que el viernes 16 de mayo a altas horas de la noche, estaría comprando un boleto para Colombia. Fué toda una aventura, el Pollito ya tenía un mes y medio en Bogotá, organizando todo para la grabación del nuevo disco de Marcos Witt "Sobrenatural", yo por mi parte, en Monterrey trabajando y orando para que todo saliera perfecto. Llegando el viernes, antes de la grabación, me llama mi precioso para decirme que busque un boleto hacia Bogotá; así que inmediatamente y con la adrenalina a todo lo que daba, empecé mi búsqueda por cada página de aerolínea conocida. Dios se encargó de todo, el boleto estaba en promoción y justo a unos minutos después de concretar la compra, subió significativamente de precio. Para no alargar la historia, compré el boleto pasadas las 12 de la noche y a las 4 de la mañana ya estaba en el aeropuerto haciendo el check in. Volé de Monterrey al D.F., donde esperé por 5 horas y 40 minutos para abordar a mi destino final, el Pollis ya tenía todo arreglado, una persona me iba a estar esperando en el aeropuerto de Bogotá e inmediatamente me llevaría al concierto que daría comienzo minutos antes de mi llegada. 
Los minutos parecía enternos, el corazón me latía tan fuerte que pensaba todos en el avión lo escucharían. El avión aterrizó con una puntualidad inusual, corrí, pasé migración para encontrarme con mi chofer, el cual, amablemente me llevó hasta el backstage donde el reloj se detuvo una vez que vi a un hombre de hermosos ojos azules y chamarra que le hacía juego. Por fin, me encontraba con mi marido; tras un largo abrazo, me informa que el concierto no había podido comenzar, cosa que se solucionó a unos minutos de mi llegada. El concierto: sin palabras, Dios se mostró en Su gloria y gracia, fué increíble, todo el trabajo realizado por mi esposo se podía ver por doquier.
Al siguiente día salimos a pasear, ya relajados pero con toda la emoción de vernos tras un largo tiempo. Fuimos a una tienda donde vi tanto productos familiares, con otros nombres, como cosas nuevas y diferentes, luego desayunamos arepas, que es algo muy típico allá y carimañolas de carne, que son tipo "croquetas" hechas de harina de yuca rellenas de carne, muy muy rico todo. Luego, con la ayuda del transporte público, que en Colombia es muy sofisticado y organizado, llegamos al centro de la ciudad, a la plaza principal donde nos tomamos fotos y disfrutamos el tiempo juntos, en seguida fuimos a un centro comercial con tiendas impresionantes donde caminamos y disfrutamos aquello por lo que es famosa Colombia, el café.
Comimos en un lugar delicioso, pedimos comida tradicional; Bandeja Paisa (plato con frioles, arroz, carne, huevo, chicharrón, plátano y aguacate) y una sopa que se llama Ajiaco, todo exquisito.
Me impresionó ver la ciudad; moderna, limpia, próspera y con un clima de lo mejor. La familia anfitriona de Abraham, gente super amable y cariñosa! con los cuales estoy inmensamente agradecida por atenderlo y darle lo mejor de ellos.
Gracias también a toda la familia y amigos que estuvieron siempre al pendiente de mi, de verdad me mostraron todo su cariño y cuidado, les mando todo mi amor.
Abajo pongo unas fotos de nuestro paseo.
Blanca