
Hablando de motivos para celebrar, ¡qué mejor ocasión que el cumpleaños de mi precioso esposo! Desde temprano se despertó con una lluvia de globos, su Snoopy que se subió a su pecho para tirarle uno que otro lengüetazo, regalitos y las llamadas de familia y amigos deseándole lo mejor en su día.
Salimos contentos a desayunar unos ricos pancakes de ihop con su respectiva velita virtual jejeje y dimos muchas gracias a Dios por la vida de Abraham; un hombre que ama a Dios y lo sirve con todo su corazón y con todas sus fuerzas.
Ya por la noche, nos acompañaron Erick y Mey Bolaños a un excelente restaurante que se llama La Nacional, que valga la mención, se ha vuelto de nuestros favoritos, allí pasamos una velada muy buena degustando platillos únicos y exquisitamente preparados por el chef: alcachofas asadas, órden de tuétano y un rib eye a la sal ¡fuera de éste mundo! Para cerrar con broche de oro, no podía faltar el pastel, ordenamos uno especial para la ocasión de la riquísima Pastelería Suspiros, de fresas con crema, relleno de crema bavaria. El día no merecía menos, estábamos celebrando un año más en que el mundo cuenta con la bendición de tener a un hombre extraordinario, mi esposo. ¡Felicidades amor!


