
Más que reunirnos, como todo el mundo lo hace, para festejar algo que, más y más nos convencemos tiene orígenes no Cristo-céntricos, utilizamos ésta fecha decembrina, donde la familia se junta, para pasar un tiempo de adoración a Dios. Tiempo de buscar Su rostro y de poner nuevos proyectos en Sus benditas manos.
Disfrutamos, reímos, descansamos y convivimos con cada miembro de la familia, desde el más pequeño hasta el más....experimentado jeje
Nos alegramos de poder hacer viajes como este para ponernos al tanto, abrazarnos, orar e iniciar un año más, renovando el compromiso de amar a Dios por sobre todas las cosas y vivir para Él.
Familia: gracias por estos días de relax, por recibirnos siempre con tanto cariño y atenciones.
Con amor,
Los Díaz Hernández





























