
Más o menos un mes antes, Abraham me dio la sorpresa. ¡La expectativa crecía en mi cada día que pasaba!Nos gusta mucho viajar juntos, nos divertimos mucho. Así que, llegado el 2 de septiembre, ahí estábamos, en el aeropuerto, con nuestras maletas hechas y nuestros corazones ilusionados.
Festejamos mi cumpleaños en la Gran Manzana; vimos a los Yankees jugar en su casa (The Yankee Stadium), ¡Qué ambiente tan padre!, pero más impresionante fué la sorpresa que Dios nos dió, ya que entrando al Estadio, nos regalaron boletos para los asientos de adelante, en la zona donde te debes cuidar de los bats y bolas porque están en la cancha junto a los jugadores. Luego fuimos al emblemático Times Square, donde, en medio de la gente, mi amor me compró mi pastel de cumpleaños y me cantó las mañanitas. Terminamos el día en el musical de Disney The Lion King.
Paseamos por Central Park, (visitamos Strawberry Fields, monumento en honor a John Lennon y el edificio Dakota), caminamos por la fabulosa 5ª Avenida, nos aventuramos en el Subway Newyorkino, fuimos a la icónica Estatua de la Libertad, subimos al Empire State y al Rockefeller Center, que en alianza con Swarovsky, tienen un edificio impresionante; paseamos por Chinatown, nos tomamos fotos con la gente famosa del museo Madame Tussauds, nos deleitamos con las exquisitas exposiciones del Museo Guggenheim, observamos con detenimiento las obras del Museo Metropolitano de Arte (The Met), Dios nos consintió (aún más) permitiéndonos conseguir entradas para la grabación en vivo de The Late Show con David Letterman.
¿La comida? ¡Wow! jaja lo que hacen años de ver Food Network y conocer el Zagat, probamos los manjares del cielo...perdón, los fabulosos Bagels de Ess A Bagel (con el respectivo café de chocolate y frambuesa ¡era como morder una trufa!), nos hicimos fans al probar las suculentas hamburguesas de Shake Shack...y sus malteadas, cenamos ravioles rellenos de cangrejo y langosta, acompañados de pizza de pollo con salsa alfredo, nos adentramos en la cultura china comiendo unos deliciosos Dumplings, uno que otro lujito en el Irish Pub, sucumbimos ante los encantos de un auténtico Sandwich de Falafel, por fin probamos la tan anhelada Malteada de Malvavisco Tostado de Stand 4 (gracias Iron Chef Michael Simon!), ni hablar de Lombardi´s Pizza...¡simplemente irresistible! y sin pasar por alto, los relajantes triple americano (espresso americano con extra shot) de Starbucks, uno para iniciar el día y otro para culminarlo en Times Square.
Con razón "Ol´Blue Eyes" Frank Sinatra, le cantaba a la Ciudad que Nunca Duerme: Nueva York
Gracias a los que me llamaron y escribieron mensajitos de felicitación, de verdad soy una mujer afortunada y verdaderamente rica, ya que tengo el tesoro de contar con su amor y amistad. Gracias también a todos por orar por nosotros y compartir siempre nuestras alegrías. ¡Los amamos!
No comments:
Post a Comment